El marketing personal empieza por casa

Una persona desempleada me dijo que percibía que sus contactos lo trataban como “el pobrecito”. ¡Que pena lo que te ha pasado¡ Vamos a ver cómo puedo ayudarte, ¡no te preocupes! , le decían en su afán de consolarlo.

Si buscas trabajo debes preocuparte de varias cosas: ¿Qué imagen estás vendiendo? ¿Estás afligido en tu casa? ¿Estás contándole a tu pareja, a tus padres o a tus hijos, lo fastidiado que estás porque nadie te llama? Es muy probable también que este mismo método lo estés utilizando con tus amigos y otros conocidos. Propongo te preguntes qué estás haciendo para conseguir empleo y si tus lamentos ayudan en algo o empeoran la situación.

Es natural y muy humano que nuestros familiares se preocupen y quieran ayudarnos a su modo, pero puede ser muy peligroso porque el mercado no quiere víctimas, quiere triunfadores.

Recuerdo a mi tía Juanita, cuando m contaba lo orgullosa que estaba de su hijo porque había terminado la carrera. Me llamaba la atención porque, a pesar de su alegría, se lamentaba “a pesar de todo el esfuerzo que ha hecho el pobre, no tiene un amigo que se acuerde de él, nadie lo llama, todo es vara en este país. Consíguele cualquier cosita, de lo que sea, ¡por favor!”

Era evidente que mi querida tía quería mucho a su hijo; si embargo, pedía cualquier cosa para él y lo vendía como “el pobrecito”.

Casos como este son muy comunes y son el resultado de la forma como manejamos nuestro marketing personal. Este debe empezar por casa. Si has sido capaz de tener una buena actitud para terminar tu carrera, ten una mejor actitud para gritar lo orgulloso que estás de ti, por el logro obtenido.

Aprovecha para hablar no sólo de tus competencias técnicas sino también de tus competencias personales y de la seguridad que tienes de conseguir no cualquier trabajo, sino realmente, “el trabajo que quieres”. Si todos te perciben de manera excelente, dirán que estás muy bien. Si todos te ven muy bien, transmitirán que estás bien. Si todos te perciben regular, dirán a los demás, que estás más o menos.

Lo mismo puede pasar en nuestra segunda casa, la empresa para la cual trabajamos. Somos muy buenos trabajadores, tenemos logros extraordinarios, recibimos las felicitaciones de nuestro jefe, regresamos todos los días contentos a nuestra casa, pero no nos damos cuenta que sólo nos conocen en nuestra área. Es muy probable que en otras áreas sepan muy poco o nada sobre nosotros.

Un joven ejecutivo, que solicitó mi asesoría, me contaba que hasta la fecha había tenido una muy buena carrera en el área Créditos Hipotecarios en un prestigioso banco local, pero que quería trabajar en Responsabilidad Social porque le apasionaba. Le pregunté si había intentado buscar en el mismo banco pero lo veía difícil porque no conocía a nadie en el área de Responsabilidad Social. ¿Y en Recursos Humanos? le pregunté – allí si te conocen

¿verdad? “No mucho”, me respondió. “Bueno”, le dije, “entonces vamos a trabajar primero en tu marketing personal interno y luego atacamos el propósito que persigues”, lo cual aceptó.

La primera tarea que le dí, fue que cada día, conversara con no menos de dos personas, a quienes no conocía y les contara lo que hacía, los logros más importantes que había tenido y el tema que lo apasionaba, entre otras recomendaciones. Hicimos un seguimiento cada semana y me contaba lo contento que estaba de conocer más gente cada día. Después de tres meses llegó a contactarse con la responsable del proyecto de Responsabilidad Social y antes que él terminara de presentarse, ella dijo, “ya había escuchado hablar de ti, tu eres la persona a quien le apasiona el tema en el cual trabajo, que gusto da conocerte”

Ha pasado un año y medio desde esa reunión y ahora es el segundo funcionario más importante en el área de Responsabilidad Social del Banco.

Lo interesante de este logro es que él nunca pidió el trabajo, a él lo llamaron apenas hubo una vacante. Lo que simplemente hizo, fue hacerse conocido como una persona entusiasta, enamorada de lo que hacía y apasionada por un tema sobre el cual había leído mucho e incluso terminado una tesis.

Tu marketing personal interno es un pilar sobre el cual se apoya tu desarrollo profesional. No te contentes con hacer una excelente labor en la empresa para la cual trabajas, es necesario que todos lo sepan. Si tú no te preocupas de transmitirlo, ¡nadie lo hará por ti!

Si vendes la mejor imagen en tu casa, mostrando lo feliz y contento que estás por las expectativas que tienes o los éxitos que consigues en tu actual empleo; además de crear un ambiente siempre grato en tu hogar, asegurarás que toda tu familia se encargue de llevar la buena noticia a todos tus amigos y conocidos. Es muy probable que muchos hablen de ti, sin haberte conocido y gracias a tus vendedores, tu familia, estarás construyendo una excelente imagen en el mercado.

Si cuentas todos tus males, los problemas que nunca faltan en el trabajo o los altercados con tu jefe, hay grandes posibilidades que estas crezcan, porque la gente más cercana a ti, se solidarizará contigo y probablemente alimente el fastidio; y así, la ayuda que buscabas podría resultar negativa.

En una oportunidad, en que hablaba sobre este asunto en una conferencia, un participante manifestó su discrepancia expresando que es muy normal que una persona le cuente a su esposa los malos ratos que pasa en la empresa. “Yo no voy a llegar feliz a mi casa después de haber tenida un gran problema con mi jefe. Además nosotros siempre nos contamos todo y así nos ayudamos mutuamente”. Mencionó.

Después de hacerle algunas recomendaciones sobre las distintas formas de contar las cosas y manejar todas las situaciones positivamente, le pregunté, ¿Qué cara crees que le pondría tu esposa a tu jefe, el día que lo conozca? Es muy probable que no sea la mejor, me respondió entendiendo el sentido de mi pregunta y pasamos a otro tema.

Cuida tu marketing personal y contribuye a tu éxito profesional, teniendo en cuenta lo siguiente:

1. Asegúrate de estar transmitiendo en tu casa todo lo positivo que vives y el entusiasmo que tienes por lo que vendrá.

2. Ten presente que tu familia con el afán de ayudar, puede perjudicarte sino está bien entrenada. ¡Entrénala¡

3. Los malos ratos bien manejados, siempre conducen a algo bueno.

4. Asegúrate que en todas las áreas de tu organización, sepan tus logros y tus intereses.

5. Si empiezas tu Marketing Personal por casa, el camino hacia tu posicionamiento en el mercado externo, será mucho más sencillo.

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