¿Estás preparado para asumir una gerencia?

Muchos jóvenes profesionales y algunos ya no tan jóvenes se preguntan por qué en sus empresas no los promocionan, por qué cuando tienen que cubrir una posición superior traen una persona de afuera y a veces con menos experiencia.

En mi experiencia ayudando a ejecutivos a administrar su carrera laboral he encontrado varias respuestas. Muchos profesionales cumplen muy bien con su labor y con orgullo reflejan en su curriculum todas las funciones que han desarrollado, y cuando se les pregunta para qué hacías tal cosa, las respuestas son imprecisas, van desde cumplir con la misión encomendada, porque era mi obligación y hasta porque para eso me pagan. Más del 90% de los que llegaron a mi oficina con esas indefiniciones, con un poco de reflexión, descubrieron por ellos mismos que a través de sus acciones habían contribuido fuertemente a los resultados del negocio.

Una simple premisa nos lleva rápidamente a esa conclusión, a nadie contratan para que trabaje 8 horas, para que haga algo por el simple gusto de hacerlo. El accionista siempre busca que cada puesto le ayude a incrementar su patrimonio. Hay otros ejecutivos que llegaron a ser gerentes por hacer su trabajo con mayor eficiencia operativa, sin embargo el puesto gerencial no les duró mucho.

Un ejecutivo me contaba con mucha frustración no tener conocimiento por qué lo habían desvinculado. “Era Gerente de Logística, trabajé 6 años con mucha eficiencia, muy comprometido, mi gente siempre reconoció mi apoyo constante, yo era el que los ayudaba en el almacén a despachar mas rápido, en compras a hacer las órdenes, a cotizar y ahora viene un nuevo Gerente General y me despiden”.

Para que enfrentara exitosamente su transición, le pedí que superara su molestia y le fuera a preguntar por qué lo había desvinculado. La respuesta fue obvia, “eras un excelente operativo, muy caro para el puesto, necesitamos un buen Gerente de Logística y posiblemente nos cueste menos”.

Después de esta aclaración, recién entendió que, no obstante tener el cargo de gerente, había organizado su trabajo con un gran porcentaje de labor operativa, poco gerencial y muy poco o casi nada, de aporte a nivel estratégico. En cualquier organización a la que vayas a trabajar tienes la oportunidad de desarrollar tus funciones en tres campos importantes: en el campo operativo, en el administrativo y gerencial y en donde las funciones son de nivel estratégico y de política institucional.

Como puedes apreciar en esta pequeña escalera, el gran secreto está en definir, de acuerdo al cargo que tienes, en qué campo te corresponde actuar, en averiguar sobre la trascendencia de las cosas que haces y cuál es el valor de tu aporte.

Otro ejecutivo me contó lo difícil que le era aceptar que a uno de sus pares lo hayan nombrado gerente del área y ahora tenía que reportar a él. Nunca se había interesado en mantener una buena relación de trabajo y le costaba aceptar sus órdenes.

Le pregunté que hubiera pasado puesto a él. “No lo hubiera hecho, me respondió, ya que los números no son mi fuerte y además yo no soy del grupo. Él siempre se reúne con los gerentes y también se ven fuera del trabajo”. Sólo bastó unos minutos de reflexión para que él mismo entendiera el por qué de la situación y la necesidad de ampliar su visión y darle importancia a aspectos que no había considerado.

No basta ser técnicamente bueno en tu área de acción, tienes que interesarte por las otras áreas del negocio y debes darle importancia al relacionamento con tus pares, superiores y tus colaboradores.

El adecuado manejo de las relaciones interpersonales a todo nivel influye notablemente en tu desarrollo profesional, fortalece tu liderazgo y contribuye a una mayor productividad.

Un aspecto complementario y muy importante en tu crecimiento profesional hacia una gerencia es tu permanente desarrollo social. No basta hacer un buen trabajo, agregar valor y que te feliciten por ello internamente. Esto por supuesto que es muy importante, pero es necesario también que manejes lo más adecuadamente posible tu tiempo y te brindes espacios para asistir a eventos sociales, foros, conferencias y puedas conocer cada día más personas y que éstas te conocan a ti, que sepan lo que haces y lo exitoso que eres. No desperdicies la oportunidad de mejorar constantemente tu posicionamiento en el mercado laboral y preocúpate si no recibes ofertas de trabajo sin que tú las busques. De esa forma también puedes medir tu avance profesional.

Revisa estas recomendaciones finales que te pueden ayudar a lograr ese crecimiento profesional y ocupar esa ansiada gerencia: 1.- Nunca hagas algo sin preguntarte, pensar y repensar cómo estás contribuyendo con ese trabajo a los resultados del negocio. 2.- Registra cada contribución en tu CV, destacando también la acción que desarrollaste. 3.- Muestra periódicamente a tus jefes, todo lo que has aportado. 4.- Medita mucho sobre cómo puedes hacer lo que haces, a menor costo y muestra tu interés en la rentabilidad. 5.- Relaciónate adecuadamente en todos los niveles de la organización. 6.- Muestra interés por la misión de las otras áreas del negocio y sus resultados. Ofrece siempre tu colaboración. 7.- Desarrolla una estrategia que favorezca tu desarrollo social. 8.- Aspira a puestos superiores, demostrando que eres una inversión y no un gasto para tu organización.

El actuar en cada uno de estos aspectos es tu entera responsabilidad, preocúpate de cumplir con cada uno de ellos, agrega otros que consideres importantes y monitorea constantemente tu avance profesional.

Fuente: Revista  Business Empresarial / 25-09-2012

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