Mi jefe me ignora

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Mi jefe me ignora, para él soy transparente, ni siquiera me mira, nunca me alienta. Me mato trabajando, incluso me quedo fuera de hora con la esperanza que se dé cuenta, y a veces solo tengo que contentarme con el “buenas noches” a la hora que se retira. Dos historias similares, una proveniente de un profesional junior y la otra de un ejecutivo senior he escuchado en estos últimos dias.

Estas situaciones me hacen pensar si estamos frente a una realidad, o se trata de la forma cómo vemos las cosas. Analicemos algunas opciones.

1. Que el jefe espere algo más de ti y haya escogido esa forma de liderazgo.
2. Que el jefe te está poniendo bajo presión y quiera probarte.
3. Que el jefe realmente sea así.¡Ese es su estilo!
4. Que el estilo del jefe le permita lograr resultados y eso es apreciado por los accionistas.

Si se tratara de la primera opción, me pregunto, ¿tratas de comunicarte con él, te acercas y le llevas algunas propuestas interesantes? ¿Le haces notar tus logros? Quizá él esté esperando esa reacción de tu parte.

En la segunda opción, la pregunta sería ¿estás mostrando debilidad y terminas quejándote o hablando sobre todo lo malo de tu jefe y contribuyes con un ambiente hostil en el centro de trabajo? Mucho cuidado con esto.

En el caso de la tercera opción, definitivamente tú no serás capaz de adaptarte a su estilo y tienes que hacerlo, si pretendes continuar trabajando con él. Te recomiendo leer a Carl Jung y desarrollar el test “Yo hablo su lenguaje”.

Finalmente, en la cuarta opción, podría tratarse de un jefe que carezca de atributos de liderazgo, pero logra resultados, lo cual encaja en la teoría de Dave Ulrich, coautor del libro Liderazgo basado en Resultados donde señaló que el nivel de Liderazgo resulta de la combinación de atributos y resultados, remarcando que solo los atributos no bastan.

Esto último puede explicar lo que pasa en algunas empresas cuando se enfrentan a situaciones de jefes que son mantenidos en sus puestos, por determinado tiempo, porque logran resultados pese a que perjudican el clima organizacional, pero finalmente terminan siendo desvinculados.

No obstante, cualquiera que sea la situación, la solución a cualquier problema, está en la respuesta que cada persona dé a cada suceso en particulas. ¿Qué estás haciendo tú, o qué estás dejando de hacer para que esto suceda? son las primeras preguntas que hago, apoyandome en Jack Canfield, quien en su libro Los Principios del Éxito dijo “Si quieres tener éxito, tienes que asumir el 100% de la responsabilidad sobre todo lo que experimentas en la vida”. Esto incluye el alcance de tus logros, los resultados que produces, la calidad de tus relaciones, tu estado de salud, tus ingresos, tus deudas, tus sentimientos… ¡todo!
Por supuesto que no es fácil, porque resulta más sencillo culpar a los demás o a las circunstancias de todo lo que nos pasa.

Jack dijo que la mayoría estamos condicionados a echar loa culpa de lo que nos pasa en la vida a otros. Culpamos a nuestros padres, jefes, pareja, al clima, a nuestra falta de dinero, al gato que se cruzó en nuestro camino… y así nos pasamos la vida culpando a otros de nuestra inacción. Tú llegarás a donde tú quieras o decidas llegar y tú eres el responsable de definir la estrategia que te conduzca al éxito que mereces.

Algunas recomendaciones para lidiar con éxito en cada situación que se nos presente en nuestra carrera profesional.

El resultado que obtengas de los eventos que se presenten en tu vida y tu carrera profesional dependerán de la calidad de respuesta que tú otorgues a cada uno de esos sucesos.
Tienes que aceptar que el estilo de comunicación de las personas con quienes trabajas son diferentes, y tienes la obligación de adaptarte a cada estilo, si quieres tener un buen futuro en la empresa.
Siempre tienes que hacer notar tu contribución a la empresa en base a tus logros profesionales.
Tienes que aprender a navegar en mares tormentosos.

He tratado de dirigir toda la responsabilidad del problema con el jefe al colaborador y no se trata de que entienda más a uno que a otro, me centro en la situación para transmitir que tenemos que aprender a enfrentar las dificultades con nuestros jefes con inteligencia, sabiduría y tolerancia, ya que estas experiencias nos ayudan a crecer y son valiosísimas para lograr el éxito en nuestra carrera profesional.

Finalmente un consejo para quienes en su calidad de jefes no tienen en cuenta que su estilo tiene una gran influencia en los resultados y que el nivel de productividad de cada persona en la organización depende del liderazgo que reciba. ¿Eres un jefe con poder o un jefe con autoridad? ¿Ignoras a tu gente o alientas su crecimiento?

Fuente: CENTRUM

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